Convertir los arribazones de algas en combustible. Es lo que se está planteando el Ayuntamiento de Tarifa a raíz de la propuesta que ha recibido de la empresa Poplac Development, que lleva años damos dando una nueva vida a los residuos de plantas marinas y algas como la posidonia, el sargazo o la rugulopterix, transformándolos en materiales de construcción sostenibles y de alto rendimiento, biogás y biofertilizantes.
Estas algas de Tarifa están consideradas residuos sólidos urbanos y pueden convertirse en biocombustible capaz de generar energía. Ya se hace en México, de la mano de este laboratorio español, afincado en Valencia. Su director, Alberto Ruiz, ha explicado que a través de bioreactores su laboratorio es capaz de transformar el metano que se desprende de los cúmulos o depósitos de las algas secas en biocombustible. Su idea ya está implantada en el tratamiento de los residuos marinos de la costa caribeña. Este proyecto es lo que ha sido presentado ante un Ayuntamiento al que la recogida y traslado de este residuo le supone un coste muy alto.
"Les hemos comentado la posibilidad de llevarles una pequeña planta piloto para que vean cómo funciona y para que vean cómo se produce la energía.A partir de ahí hay muchas vías para montar esta planta", ha epxplicado Ruiz a este periódico.
La empresa valenciana es conocedora del problema con el que se encuentra el Consistorio tarifeño, así como otros muchos de la costa: la acumulación de millones de toneladas de estos residuos que el mar deposita cada año. El objetivo es convertir este problema ambiental en soluciones que no solo redefinan el sector de la construcción, sino que también impulsen la transición energética y la agricultura sostenible.
Lo que se está evaluando es transformar desechos orgánicos en biogás, una mezcla rica en metano y dióxido de carbono que puede ser utilizada como combustible limpio para generación de energía o calor. Además, el proceso produce biofertilizantes como subproducto, cerrando el ciclo de aprovechamiento de los residuos.
Alberto Ruiz hace un paralelismo con las otras energías renovables que son más habituales en Españalo. "Las que más conocemos todos son las fotovoltaicas y la eólica, que es una muy buena energía renovable y que además recomendamos. La producción de biogás a partir de un residuo cobra todo su sentido cuando existe un residuo. Si tienes un residuo y quieres deshacerte de él y quieres ganar dinero, entonces esto lo tienes que montar en una fuente de biogás porque vas a ganar dinero, pero porque tenías un problema".
Desde el Ayuntamiento de Tarifa han comentado que este tipo de iniciativas son alternativas para la gestión del residuo marino que puede ayudar a reducir los altos costes que la presencia del alga invasora en las playas origina. Con todo, el gobierno local entiende que debe todavía estudiar la viabilidad y encaje legal del proyecto y marcar posibles estrategias comarcales para su potencial desarrollo. En lo que va de año el Ayuntamiento de Tarifa ha asumido la retirada de 11.500 toneladas de arribazones de algas.