Andalucía es la comunidad autónoma con mayor riesgo de pobreza o exclusión social. Según un informe de la Junta, una de cada tres personas en Andalucía está en riesgo de caer en la pobreza. Además, una de cada dos personas que viven en Andalucía, si tuviera algún gasto imprevisto, no podría hacerle frente. La secretaria de Condiciones de Trabajo de CCOO de Andalucía, Yolanda Carrasco, ha recordado este dato ante las continuas subidas de precios que se están dando en los últimos cuatro meses.
La secretaria ha mostrado su preocupación por el incremento del Índice de Precios al Consumo (IPC). “Aunque sea una subida moderada, los datos indican que en los últimos cuatro años los precios han subido en Andalucía un 20,5%, por encima de la media de España de manera que los andaluces y andaluzas tenemos que hacer frente a mayores incrementos de los precios con las peores rentas salariales", ha dicho.
La dirigente ha explicado que “necesitamos a un empresariado que se siente a negociar incrementos salariales que permitan hacer frente a los costes de la vida; y por otro, que se pongan medidas de control para que productos fundamentales como los alimentos o los productos de energéticos no se disparen nuevamente y lastren la vida de las personas”.
Para Carrasco, la subida de un 0,2% en enero es alarmante teniendo en cuenta los últimos cuatro meses. "Llevamos cuatro meses continuados de subida moderada y esto nos resulta preocupante porque, si echamos la vista atrás, vemos como en los últimos cuatro años los precios han subido en Andalucía un 20,5% por encima de la media del de España”. “Una realidad que se agrava aún más si tenemos en cuenta que los andaluces hay andaluzas tenemos que hacer frente a mayores incrementos de los precios con las peores rentas salariales”, añade la dirigente.
Ante esa situación, Carrasco ha apuntado que “es fundamental que se dé respuesta desde el Gobierno andaluz y que el empresariado se siente a negociar incrementos salariales que permitan a los andaluces y andaluzas hacer frente a los costes de la vida”.
CCOO solicita a los gobiernos que implanten medidas de control “para que productos fundamentales como los alimentos o los productos energéticos no se disparen nuevamente y lastren la vida de las personas restando poder adquisitivo a aquellos incrementos que conseguimos a través de acuerdos como la subida del Salario Mínimo Interprofesional o de la Negociación Colectiva”.
UGT también se ha pronunciado al respecto. El secretario Institucional de UGT Andalucía, Rafael Gelo, ha señalado que “no podemos estar satisfechos con el repunte de la inflación del mes de enero, unido a la finalización de algunas medidas tomadas para frenar la subida general de precios, como la reducción del IVA de alimentos básicos o la electricidad”. “Se espera que en los próximos meses se modere la inflación, y crezca la economía, como ya reflejan los datos avanzados del PIB del cuarto trimestre de 2024, por lo que es momento propicio para subir salarios, lo que es más necesario aún en el caso de Andalucía, con una tasa de riesgo de exclusión social del 35,6% y, donde más de la mitad de los hogares tienen dificultades para llegar a fin de mes, según la Encuesta de Condiciones de Vida del año 2024, conocida ayer".
UGT-A destaca también que, a esta situación, hay que sumarle el último informe de Negociación Colectiva facilitado por el Consejo Andaluz de Relaciones Laborales, donde el Incremento Salarial Ponderado hasta finales de diciembre fue del 2,65%, por debajo del criterio recogido en el V AENC (2022-2025) y por debajo de la tasa media de inflación hasta ese mes, que fue del 2,72%.
Al mismo tiempo, se debe aumentar la cobertura de las cláusulas de garantía salarial, (según el mismo informe, solo el 30,76% de los convenios tenían recogidas estas cláusulas) fundamentales para proteger a las personas trabajadoras andaluzas ante cambios imprevistos en la inflación y extenderse a todos los convenios y al conjunto de los sectores productivos. La buena marcha de la economía debe mejorar y hacer recuperar el poder adquisitivo perdido por los hogares andaluces tras la pandemia.
Bonanza económica que certifican los amplios márgenes empresariales, los cuales se sitúan en el 13,4% de media hasta septiembre de este año, 4 décimas más que en 2023 y hasta 2,3 puntos más que en 2019, antes de la pandemia.
Este colchón financiero que presenta buena parte del tejido empresarial debe verse reflejado de manera más enérgica en productos que han sido la principal causa de la inflación, sobre todo aquellos que son básicos para ciudadanía como la electricidad (con una tasa interanual del 20,5%) o los carburantes, y también debe derivar en aumentos salariales para, no solo evitar la pérdida de poder adquisitivo de los hogares andaluces, sino además para recuperar el perdido en años anteriores.
Rafael Gelo ha aprovechado los datos de inflación para hacer un llamamiento al gobierno andaluz. “La subida de precios y la creciente precariedad de amplias capas de población, en Andalucía, está agravando la crisis de nuestro sistema sanitario. Las políticas privatizadoras de la sanidad pública del Gobierno andaluz, no sólo perjudican a quienes más lo necesitan, sino que también pone en riesgo el derecho fundamental a una atención médica universal y de calidad. La privatización sólo beneficia a unos pocos, dejando atrás a miles de andaluces y andaluzas que no pueden permitirse pagar por su salud. Exigimos el fortalecimiento y la inversión en la sanidad pública, porque la salud no puede ser un negocio ni un privilegio, sino un derecho garantizado para todos", sostiene.