Dura lex, sed lex es un viejo aforismo del Derecho Romano que viene a decir 'la ley es dura, pero es la ley'. Marine Le Pen acaba de experimentar en su persona esta frase que sigue exponiéndose –y se hace por algo– en las facultades de Europa occidental y, seguro que ella misma, licenciada en Derecho de formación y que ha practicado la abogacía, la ha escuchado alguna que otra vez.
La jueza considera probado el delito de malversación –desvío de fondos– de eurodiputados elegidos bajo dichas siglas a las arcas centrales del antiguo Frente Nacional... vaya, que dietas y otras prebendas de las que disfrutaban cargos electos de este partido acabaron impulsando el proyecto de la extrema derecha francesa. A la señora Le Pen le han caído cuatro años de prisión, cinco de inhabilitación y 100.000 euros de multa. En Francia la condena se daba por supuesto y ha caído además por el lado 'alto' en cuanto a las penas.
Con esta sentencia, Le Pen queda, salvo vuelco insospechado, fuera de la carrera de las presidenciales de 2027, para las que partía como favorita (Emmanuel Macron no se puede presentar a un tercer mandato), con unas encuestas que le dan por encima del 35% de los votos. Cabe la apelación, pero en este caso no exime del cumplimiento instantáneo de la sentencia... lo que crea una situación que también siembra de dudas el futuro de la extrema derecha europea. La formación de Le Pen forma parte de Patriotas por Europa, que encabeza el húngaro Víktor Orban, y en la que está Vox, frente al grupo ligeramente más templado de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Orban y su 'amigo' Vladímir Putin han sido de los primeros en cuestionar la decisión de la justicia francesa sobre Le Pen, lo que, como derivada, da una idea del despiste en el que todavía se mueve parte de la izquierda española respecto a la cuestión rusa.
Dura lex, sed lex... y lo mismo se puede decir de la política. Los próximos días en la política francesa –y en la europea, por supuesto, con todo lo que hay en juego en Ucrania o la recién estrenada orfandad respecto a los Estados Unidos de Donald Trump– prometen ser apasionantes.