Émile Soleil desapareció sin dejar rastro en 2023. Un niño de dos años y medio que murió durante unas vacaciones, en el mes de julio de aquel año. Nueve meses estuvieron buscando cerca de casa.
De forma casual, una persona encontró unos restos óseos, el cráneo y dientes, que finalmente se pudieron atribuir al pequeño. Hubo un funeral en febrero con la pregunta en el aire pendiente: ¿qué había pasado?
Casi dos años después de la desaparición, la Policía francesa ha detenido a los abuelos y a los tíos de Émile.
Se les acusa por la Gendarmería francesa de homicidio voluntario y ocultación del cadáver.
Son la familia materna del pequeño y se ha llegado a su arresto tras un importante despliegue, con "operaciones en diversos puntos del país", señala un representante de la Fiscalía en un comunicado recogido por AFP. "Estos huesos por sí solos no permiten decir cuál es la causa de la muerte de Emile", señalaba el fiscal tiempo atrás.
Una larga investigación
Ahora, "estas medidas de detención policial se inscriben en una fase de verificación y comparación de los elementos e informaciones recabados durante las investigaciones realizadas en los últimos meses".
La desaparición se produjo en los Alpes franceses, en la residencia vacacional de los abuelos. Los restos del cadáver, junto a las ropas que llevaba, fueron hallados a casi 2 kilómetros de la localidad.
No ha trascendido las causas, es decir, el móvil, de este homicidio que ha conmocionado a Francia. Hubo muchos días de búsqueda ciudadana, movilizando a los vecinos de la zona. Se habló de un secuestro, de un grupo de criminales implicados.
Los propios acusados estuvieron en el entierro que se realizó en una basílica cerca de Marsella. Todo apunta en este momento a que fue la propia familia por parte de la madre la que sería responsable.