Por qué hablamos sobre adelantos electorales
◦ PSOE y Sumar, los dos grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados, tienen difícil a día de hoy conformar una mayoría como la de la investidura para aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
◦ Los PGE son la norma más importante del país, ya que es la que habilita el gasto para desplegar el proyecto político de un gobierno. Los últimos aprobados son los de 2022, por lo que desde entonces están prorrogados: cualquier cambio que se necesite se debe aprobar punto por punto sobre el esquema anterior de presupuestos, en lugar de trabajar con unos nuevos, actualizados.
◦ Pedro Sánchez ha demostrado ser imprevisible en el pasado. Además, Vox anima a Feijóo a presentar una moción de censura, que incluso pudiera contar con apoyos como Junts, que de prosperar llevaría la promesa de adelantar elecciones.
◦ Las relaciones de gobernabilidad en varias autonomías entre PP y Vox no son sencillas, por lo que en las comunidades también podría haber adelantos, como en Castilla y León o Extremadura. Incluso en aquellas donde hay gobernabilidad, como Andalucía, el contexto puede aconsejar ese adelanto, como ya hizo Susana Díaz.
◦ Los presidentes, tanto el del Gobierno como los de las comunidades, tienen potestad para poner su cargo a disposición.
◦ En Andalucía no parece probable a día de hoy.
El contexto nacional... El PSOE sigue a día de hoy siendo incapaz de abrochar una mayoría parlamentaria que saque adelante sus presupuestos. Podemos le pide que el Gobierno haga una reforma legal para prohibir Desokupa. Los partidos nacionalistas conservadores, como Junts y PNV, no pasan por el aro de una reforma fiscal para mantener el impuesto a las empresas del sector energético. Para los partidos nacionalistas del espectro progresista, es esencial ese impuesto.
La mayoría de PSOE y Sumar es endeble cuando necesita una victoria importante como es el caso de los PGE. Hay partidos con posturas irreconciliables entre sí que votaron a favor de una investidura de Sánchez en 2023, pero que venderán caro su apoyo.
La clave está en que hay partidos que sienten que, de haber elecciones, saldrían reforzados en número de escaños. Por un lado, hay batallas en cada comunidad. Los partidos nacionalistas quieren ser el primero de su demarcación. Pasa con la batalla Junts-ERC en Cataluña. Por otro lado, Podemos también puede disputarle a día de hoy, según alguna encuesta, el espacio a Sumar, en caída desde el paso atrás de Yolanda Díaz, que ha dejado, parece ser, el activo electoral que fue. Podemos, en cambio, gana apoyos al ser la única fuerza de izquierda nacional en la oposición.
La 'foto' PP-Vox-Puigdemont es improbable... pero no imposible
La oposición, atenta: Vox le ha pedido a Alberto Núñez Feijóo que presente una moción de censura, condicionando su apoyo a que convocará elecciones de inmediato. A día de hoy, parece que la derecha, de nuevo, cosería una mayoría entre ambos partidos y algún apoyo autonómico como UPN o Coalición Canaria. En un contexto similar hubo elecciones en 2023 y no hubo, por poco, mayoría suficiente entre las dos derechas.
A día de hoy, Vox mejoraría en apoyos, y no está claro que Alvise Pérez obtuviera una representación suficiente como para hacer necesarios sus votos para una investidura.
El PP dice que no quiere. Entre otras cosas, porque necesitaría a Junts para presentar la moción de censura. Unirse en una foto con el partido de Puigdemont, a ojos de la ciudadanía, para investir a Feijóo temporalmente hasta que haya elecciones, rompería con buena parte del discurso del PP contra Pedro Sánchez, alertan algunas fuentes del partido.
¿Y en las autonomías?
Cada Gobierno autonómico tiene su situación concreta. Castilla y León es un territorio difícil porque el pacto entre PP y Vox fue el primero en saltar por los aires. En Extremadura, María Guardiola nunca ha estado cómoda con la ultraderecha. Valencia tiene sus propios condicionantes, la DANA y la pérdida de apoyos evidente de Carlos Mazón.
En Andalucía, Juanma Moreno podría optar por adelantar las elecciones a pesar de que a día de hoy tiene mayoría absoluta. Desde el PSOE, creen que la llegada de María Jesús Montero a Andalucía puede ser el revulsivo que necesitaban, y que en lugar de esperar año y medio hasta que tocan elecciones, podría adelantarse para asegurarse el PP cuatro años más.
Sin embargo, ninguna fuente, nada, por parte del Gobierno autonómico, hace intuir adelanto electoral en Andalucía. Juanma Moreno tiene unos nuevos presupuestos en vigor con los que, entre otras cosas, pretende solucionar problemas como los que existen en el SAS. Confía en su proyecto. En la última ocasión, adelantó apenas algunos meses las elecciones, pero fue simbólico. Lo más probable, a día de hoy, es que sean a finales de primavera de 2025.
Cuestión aparte sería que Pedro Sánchez convocara elecciones generales. Andalucía podría recuperar la tradición de muchos años de convocatorias de ambos gobiernos, el Central y el de la Junta, para el mismo día. Pero tal y como está la política española, es dudoso que si hoy se convocasen juntas, siguieran yendo a la par durante décadas ambos comicios.