María Jesús Montero es ya oficialmente secretaria general del PSOE andaluz. Sin necesidad de primarias, porque Luis Ángel Hierro no llegó al mínimo de firmas necesarias entre los votantes. En la práctica, Montero ya manda en el partido a nivel andaluz. Será la segunda secretaria general mujer de la historia de la formación, tras el periodo de Susana Díaz.
Sobre ella, hay mucho escrito. Y esa es una de las grandes claves: no necesita presentación entre los andaluces, porque lleva 20 años en primera línea, primero en la Junta como consejera, y desde 2018, como peso pesado en el Gobierno de Pedro Sánchez. Y en el partido, el apoyo ha sido casi completo, porque la práctica totalidad de líderes en provincias y municipios se han alineado con ella desde el primer minuto.
Hay preguntas en el corto plazo, como hasta cuándo se mantendrá en el Gobierno, cuándo dejará definitivamente su cargo para centrar el 100% de sus esfuerzos en la campaña andaluza. Para saberlo, hay que estar pendientes de muchas cuestiones.
La más importante es si Juanma Moreno agotará la legislatura. No hay razones aparentes para que adelante las elecciones, porque tiene mayoría absoluta en el Parlamento y podrá desplegar un año más su agenda política sin necesidad de pactos. Además, como subrayaba esta semana la consejera de Salud, Rocío Hernández, en una entrevista en lavozdelsur.es, hay esperanzas de que a lo largo de los próximos meses los andaluces detecten una mejora en la atención recibida en el SAS, el elemento que más preocupación puede generar a la Junta.
El PSOE necesita que uno de cada cinco votantes cambie de bloque político, aunque sea con trasnferencias desde la abstención
Si esa mejoría llega y se hace evidente para los andaluces, el mayor elemento de fricción entre la Junta de Juanma Moreno y una mayoría de ciudadanos quedaría resuelto y, por tanto, su mayoría absoluta podría repetirse.
Todo esto, según los datos del CIS andaluz, que evidenciaba en diciembre que Juanma Moreno sigue inamovible como primera opción de los andaluces, que incluso podría mejorar sus históricos resultados de 2022, pero que, efectivamente, la sanidad está entre las mayores preocupaciones de los andaluces.
Ese sondeo electoral del Centra en diciembre acrecentó la distancia entre los dos grandes partidos y, además, entre los dos grandes bloques de posibles gobiernos.
El PP por sí solo sacaría entre 57 y 59 escaños, suficiente para la mayoría absoluta, que se da a partir de los 55 asientos en el Parlamento. Pero es que, además, si el PP quedara por debajo de esa cifra, Vox sigue fuerte con ente 13 y 15 escaños. Las dos derechas unidas se sitúan con entre 70 y 75 asientos. Los ultras de Alvise Pérez podrían lograr asiento, además, con hasta dos escaños. Son más imprevisibles, pero podrían condicionar al PP y otorgarle apoyo si fuera necesario, parece.
La izquierda necesita, entonces, una gran remontada. Entre 26 y 27 asientos pronosticaba el Centra para los socialistas. Sumar, hasta 8, y Adelante, entre 2 y 3. Además, Podemos, que hoy está junto a IU y otros partidos en el Parlamento, podría concurrir por separado, lo cual aumentaría las papeletas del mismo espacio político entre tres, en lugar de dos, a diferencia de 2022.
Montero está entre las políticas más conocidas de España, pero no entre las mejor valoradas del Gobierno
En cifras globales, respecto al sondeo, alrededor del 20% de los andaluces deberían cambiar de bloque su voto. Puede hacerse por medio de la abstención: que la derecha movilice menos y la izquierda logre movilizar a su electorado histórico que se quedó en casa en 2022. El PSOE ha sido hegemónico en Andalucía muchos años, es un escenario no tan lejano en el tiempo, pero está difícil.
Porque Moreno es el más valorado. No solo lo conocen casi todos los andaluces, el 96%, sino que además aprueba con una nota media de 5,58. Espadas llegó a alcanzar en diciembre un grado de conocimiento de alrededor del 75%. Montero, aunque no ha aparecido nunca en el barómetro andaluz, sí parece que aspira a cifras de conocimiento similares a las de Juanma Moreno. Otra cosa es la nota que sacaría. Montero no está, según el CIS nacional, entre las políticas más aparecida, con una nota de 4, pero sí entre las que más conocen los españoles, el 86%. Si es más popular o no en Andalucía, se irá sabiendo.
Montero deberá elegir a su equipo y a quiénes dirigen el grupo parlamentario para los debates con Moreno
En definitiva, la batalla por la Junta está en marcha, como muestra que el PP está centrando muchas atenciones a María Jesús Montero, con varias ruedas de prensa casi monotemáticas en el partido y declaraciones también de consejeros y consejeras. No hay que olvidar que la Junta insiste en que es la gran responsable de la infrafinanciación en Andalucía.
En ese contexto, Montero afrontará este debate desde el segundo puesto de mayor importancia en el Gobierno de España, la vicepresidencia primera, además del propio Ministerio de Hacienda. Este viernes acudió a un acto con Juanma Moreno en el que llevaba una inversión estatal de 500 millones.
En el corto plazo, además, Montero elegirá a su equipo, que será su voz tanto en las calles como en el Parlamento andaluz para hacer la réplica a Juanma Moreno. Son decisiones que llegarán antes del congreso regional en Armilla, dentro de un mes.
La batalla ha comenzado. Con los datos en la mano, el PSOE necesita una gran remontada. Tiene como máximo año y medio, si Moreno convoca las elecciones en las mismas fechas que en 2022, en junio. Lo más probable sería que las adelantara algunos meses para que fuéramos a las urnas en plena primavera y no casi en periodo veraniego y festivo.