Después de una segunda mitad de marzo marcada por las lluvias, y tras unos días de sol que han dado un respiro en buena parte de Andalucía, las precipitaciones vuelven a asomar en el horizonte. A partir del lunes 31 de marzo se prevé un nuevo episodio de lluvias que podría venir acompañado de barro, según las últimas previsiones meteorológicas.
El cambio de tiempo afectará especialmente al tercio occidental de la comunidad, donde los chubascos serán más intensos y frecuentes. No se descarta la presencia de tormentas ni la aparición de depósitos de barro, consecuencia de la mezcla entre la lluvia y el polvo en suspensión que podría concentrarse especialmente en el oeste andaluz.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha alertado de fenómenos significativos durante los próximos días. Este sábado 29 de marzo se produce un descenso notable de las temperaturas máximas en la vertiente mediterránea, además de rachas de viento muy fuertes en el Estrecho, donde el levante comenzaba a soplar con fuerza por la tarde.
Los próximos días
Para el domingo 30 de marzo se mantienen cielos despejados durante buena parte del día, aunque aumentará la nubosidad alta por el oeste al final de la jornada. Las temperaturas mínimas subirán en el interior oriental, mientras que las máximas tenderán al alza en casi toda la comunidad. El levante continuará siendo intenso en el Estrecho, con rachas que podrían ser muy fuertes.
La jornada del lunes 31 de marzo traerá consigo un cambio notable: los cielos estarán nubosos y se registrarán chubascos, especialmente en el tercio occidental. Las precipitaciones podrán ir acompañadas de tormentas y depósitos de barro. Además, se esperan brumas y un aumento de polvo en suspensión, sobre todo en la mitad occidental. Las temperaturas mínimas ascenderán, mientras que las máximas descenderán en el interior y se mantendrán estables o en ascenso en zonas mediterráneas.
El martes 1 de abril persistirá la inestabilidad atmosférica. Se prevén cielos muy nubosos con chubascos intermitentes, más intensos en el extremo occidental. Se mantendrán las condiciones propicias para la aparición de barro y polvo en suspensión, aunque este último tenderá a disiparse conforme avance el día. También se esperan brumas y nieblas matinales en la vertiente atlántica.
Las temperaturas experimentarán ligeras variaciones a lo largo del periodo. El 1 de abril, las mínimas continuarán al alza en el tercio occidental, mientras que las máximas bajarán en la vertiente mediterránea y se mantendrán estables en otras zonas. Los vientos serán de levante moderado con intervalos fuertes en el litoral mediterráneo, y flojos variables en el resto, aunque tenderán a componente sur.
Entre las capitales andaluzas, las máximas oscilarán entre los 19 y los 25 grados, con Málaga registrando uno de los valores más altos (25 °C el lunes). Córdoba y Sevilla, por su parte, se moverán en torno a los 20-24 °C. Las mínimas más bajas se prevén en Granada y Córdoba, con registros en torno a los 6-8 °C.
Este regreso de la lluvia, aunque menos intenso que el vivido semanas atrás, reactivará la atmósfera inestable en gran parte de Andalucía. La posible presencia de barro y polvo en suspensión obligará a extremar precauciones en la conducción y en actividades al aire libre.