El joven agente de la Guardia Civil, Gerardo Briceño Espinar, nacido en Cádiz, ha fallecido tras librar durante varios años una dura batalla contra el cáncer. Su pérdida ha causado un profundo dolor entre sus familiares, amigos y compañeros de profesión, quienes destacan su dedicación, compromiso y vocación de servicio a la comunidad.
Briceño Espinar, perteneciente a la promoción 126, inició su labor en el puesto principal de Barbate, donde desempeñó su trabajo con responsabilidad y entrega. Posteriormente, fue destinado a Tomelloso, aunque no pudo incorporarse a este nuevo destino debido a su enfermedad. A lo largo de su trayectoria profesional, dejó una huella imborrable en sus compañeros, quienes resaltan su profesionalidad.
El joven agente, que estaba graduado en Biología, y tenía un máster, entró en la Guardia Civil con la idea de servir en el Seprona, el Servicio de Protección de la Naturaleza.
"La pérdida de un ser querido nunca es fácil de sobrellevar, especialmente cuando se trata de un valiente que decidió dedicar su vida a servir y proteger a los demás. Su sacrificio y compromiso permanecerán grabados en nuestra memoria y en nuestros corazones", destacan desde la cuenta Más que Guardia Civil, que lamenta su fallecimiento.
En estos momentos de duelo, Más que Guardia Civil espera que su familia y amigos "encuentren consuelo en los recuerdos compartidos y en el cariño de quienes les rodean". Y agrega: "Estamos con vosotros en este difícil camino".