Mercedes Sariego, víctima de violencia de género, ha sido desahuciada de la vivienda de protección oficial en la que residía, en la barriada de Pino Montano de Sevilla. La mujer, hasta esta semana alojada en un hostal, se ha visto en la calle junto a su hija, con discapacidad visual.
La vivienda en la que residía Mercedes fue adjudicada a su exmarido en los años 80, mediante un sorteo, en un momento en el que estaban casados en régimen de gananciales. En esa casa, su antigua pareja estuvo viviendo sin pagar cuota.
La empresa municipal de vivienda, Emvisesa, había facilitado un hostal a la familia en el barrio de la Macarena, pero era una solución temporal. "Ha sido una solución verbal y desconozco si el Ayuntamiento buscará otra solución habitacional paralela porque, desgraciadamente, es una situación verdaderamente caótica", señala David Andana, abogado de Mercedes, en Diario de Sevilla.
Sariego sufrió violencia machista unos años antes de que entrara en vigor la Ley Orgánica de Protección Integral contra la Violencia de Género de 2004. La sevillana pidió el divorcio en 1994, cuando abandonó su hogar y se fue con sus tres hijos a una casa en alquiler, tras ser condenado a una multa su exmarido, por una falta de amenazas y vejaciones hacia ella.
El letrado David Andana ha solicitado al Consistorio una solución a medio plazo para la familia. Los ingresos de Mercedes apenas superan los 1.000 euros mensuales, tras trabajar como limpiadora o auxiliar de personas en situación de dependencia.
"A Emvisesa no hay que reprocharle nada porque lo que ha hecho es solicitar el cumplimiento de una resolución judicial firme", argumenta el abogado de Mercedes. "A veces ocurren estas cosas. Hay soluciones que son legales, pero no son justas. Este caso es un claro paradigma de ello. Es legal, porque se está ejecutando una sentencia firme, pero no se puede hablar de que sea justa".
"Es necesario que se activen mecanismos eficaces para evitar que ninguna mujer en situación de vulnerabilidad se vea en la calle. No basta con palabras y declaraciones institucionales: hacen falta soluciones reales", insiste Sánchez.