OpenAI ha lanzado en las últimas horas su nueva herramienta Sora, un generador de texto a vídeo, que al recibir instrucciones, genera clips de unos 5 segundos -20 con la versión de pago- cumpliendo, en general, con la expectativa creada.
La compañía OpenAI es la impulsora de ChatGPT, la más popular y completa inteligencia artificial de texto, que genera textos, responde a preguntas complejas -aunque a veces con respuestas imprecisas-, e incluso apunta a sustituir algunos perfiles de empleo en programación o traducción.
En un vídeo del youtuber estadounidense Marques Brownlee, este especialista en nuevas tecnologías ha mostrado algunos ejemplos de vídeos y, según explica, por un lado le ha resultado apasionante, pero por, es algo desazonador.
Porque la precisión de estos vídeos, generados en segundos, va más allá de los primeros intentos de generar imágenes, que habitualmente cuentan con errores, como manos con cuatro o seis dedos, o incoherencias absolutas.
Este vídeo es capaz de generar rostros humanos, con perspectiva cinematográfica, de un gran realismo, así como de animales. En algunos momentos, resulta poco convincente el movimiento: formas de caminar nada naturales, por ejemplo. Pero es solo el primer ensayo. Además, siempre está la posibilidad de repetir las peticiones hasta dar con la más adecuada.
Este lanzamiento de OpenAI llega tras algunos retrasos, e incluso por detrás de Google. Pero parece evidente que la herramienta generada por el buscador más popular no alcanza la técnica a la que aspira OpenAI, gigante especializado en la inteligencia artificial.
Además, en el ejemplo de Brownlee, resulta especialmente convincente cualquier vídeo al que se le pide que tenga estética de dibujos animados. Una apariencia Pixar que pone en riesgo todo un sector del diseño gráfico audiovisual. En un futuro cada vez más cercano, es más que viable pensar que la inteligencia artificial no sera apoyo a la producción, como ya ocurre en videojuegos, sino principal fórmula para el desarrollo. Una inteligencia artificial que viene a sustituir a los motores gráficos, por ejemplo, al desarrollar imágenes de cero para hacer películas animadas.
El vídeo y una planta que nadie pidió
Aunque el mayor riesgo, como llevan tiempo alertando muchos tecnólogos, está en que resulte indistinguible lo real y lo irreal. La serie Years and Years, que recreaba un futuro próximo en una familia de Inglaterra, ya venía a avisar de consecuencias como que pueda convencerse a la gente de algo falso y no pueda ni siquiera demostrarse que algo no ocurrió. Con esta IA, por ejemplo, puede incriminarse a alguien de un delito, y si bien pudiera detectarse posteriormente ante un tribunal que el hecho no ocurrió, sí convencer a la opinión pública de cara a unas elecciones. Las regulaciones sobre IA son laxas. Especialmente parece que lo serán en el Gobierno de Donald Trump, algo que cambiará el impulso a todo tipo de prácticas.
Europa, en cambio, ya ensaya una normativa para que los propietarios de derechos de autor rellenen un formulario que impida a las compañías de IA estudiar sus contenidos para crear imágenes de cero. Pero el propio Brownlee, el mayor youtuber de Estados Unidos en esta temática, ha denunciado en las primeras horas cómo Sora ha empleado, parece, sus vídeos para aprender.


Brownlee señala que pidió a la inteligencia artificial recrear un vídeo de un youtuber especializado en tecnología explicando cómo funciona un teléfono ficticio. La IA lo hizo, con un varón blanco, en un espacio que pasaría por ser el de este tipo de vídeos. Pero además añadía una planta en la decoración sin que Brownlee se lo pidiese. Una planta idéntica a una que enseña en sus vídeos el propio Brownlee. Esto apunta de forma muy fiable a que Sora ha revisado sus vídeos sin permiso y lo ha convertido en una especie de estándar sobre qué mostrar cuando alguien le pida un vídeo de un creador de vídeo de tecnología. Sin permiso, aunque, parece, sin consecuencias legales.
Por el momento, Sora ha sido lanzada en 150 países, pero no en España, por lo que habrá que esperar a 2025, probablemente a inicios del año.