San Juan de los Caballeros recupera su condición parroquial gracias a un decreto firmado por el obispo José Rico Pavés este 31 de marzo. Este templo está ahora en manos de la Hermandad de la Vera Cruz, a la que se le cedió cuando se incendió en 1981. De su parroquia castrense dejó de ser parroquia mucho antes, en la reordenación pastoral tras la creación de la Diócesis Asidonia-Jerez.
El decreto justifica esta decisión con el objetivo de una “mejor atención pastoral de los fieles, así como para devolver el valor histórico que el templo de San Juan de los Caballeros tiene en la ciudad de Jerez”.
Su feligresía o ámbito geográfico es el siguiente: calles Cadenas, Canto, Carne, Cid, Colores, Doctor Mercado, Florinda, Francos (desde el número 45 y siguientes), Justicia (números del 1 al 20), Morla, Negros, Palma, Paralejo, Puerta Nueva, Salas, San Juan, Santa María de Gracia, Siete Revueltas y Vid; así como las plazas: Carrizosa, Cocheras, Melgarejo, Mendoza y Mirabal.
En el corazón del despoblado casco histórico
La zona de influencia de esta ‘nueva’ parroquia no destaca precisamente por su número de habitantes. Son calles y plazas del casco histórico que en la actualidad están escasamente pobladas. Por ejemplo, en el callejón de las Siete Revueltas no vive nadie; es más, su tránsito va de escaso a nulo.
¿A qué obedece esta medida? Fuentes consultadas señalan que se podría encuadrar en la necesidad de diversificar administrativamente las parroquias ante el Estado y la Conferencia Episcopal Española a los efectos de número, dado que la asignación derivada de los impuestos estatales se calcula en base al número de afiliados o instituciones/organismos que cada confesión acredite.
También es posible que se quiera tener por separado los NIF de cada parroquia al objeto de poder ser beneficiarias de ayudas públicas. Con uno solo que ahora se agrupa en Los Cuatro Evangelistas, no beneficiaría hacia ese objetivo.
Lo que sí es más que posible es que no haya un párroco propio y siga dependiendo de la parroquia-cabecera que es la de San Marcos (Los Cuatro Evangelistas), cuyo cura titular, que también tiene a su cargo Santiago, tiene ya asignado un vicario, además de San Marcos, San Lucas, San Mateo y San Juan.
Todas fueron parroquias, las denominadas ‘alfonsinas’ en referencia a quien las instituyó, pero la despoblación de sus respectivas zonas provocó que se unificara las instituciones parroquial en una.