Mientras llegan los aranceles de Donald Trump, la pista la ha dado el alcalde de Chiclana, José María Román, felicitando a las bodegas chiclaneras Manuel Aragón por la presencia de uno de sus vinos en un restaurante en Chicago, Estados Unidos. Pero ni es la única referencia, ni hay un solo local en esta ciudad estadounidense donde sienten pasión por el sherry.
En Le Midi también están, aparte del oloroso Tío Alejandro, de Bodegas Manuel Aragón, Anticuario, un amontillado VORS de Bodegas El Maestro Sierra, de Jerez. "Este legendario Amontillado es verdaderamente especial. Nadie sabe realmente la edad de esta solera, lleva ahí más tiempo que todos. Al menos 50 años de edad, este increíble Sherry permanece en el paladar aparentemente para siempre. ¡Ven a experimentar el mejor Amontillado! ¡Solo 75 magnums existen en el mundo!", cuentan desde la cuenta de redes sociales de Le Midi.
Entre los vinos fortificados de la carta de Le Midi también se incluyen: Viejo CP, un palo cortado de Valdespino, y Moscatel Dorado, de Bodegas César Florido en Chipiona. El moscatel chipionero cuesta 9 euros la copa, mientras que la copa de palo cortado de Valdespino se paga a 15 dólares. También tienen en la carta la manzanilla Cigarrera, de Sanlúcar, por 8 dólares la copa.
Altos precios por los sherries
Para quienes digan que los vinos de Jerez no se pagan al precio que realmente valen, aquí va un ejemplo de lo que cuestan estas copas en Estados Unidos: la copa del vino de El Maestro Sierra cuesta 45 dólares, mientras que el oloroso Tío Alejandro tiene un precio por copa de 8 dólares.
Otro de los locales donde sirven jereces es Rose Mary, un restaurante italo-croata donde también sirven el oloroso chiclanero. "Nuestro Sherry Cobbler es un clásico hecho nuevo. Tío Alejandro Oloroso Sherry trae la profundidad, el cordial naranja añade un poco de brillo, y Foro Amaro lo une todo", cuentan desde el establecimiento en relación a uno de sus sherry-cócteles más populares.