El sindicato Ustea Cádiz ha recibido denuncias sobre actividades en algunos centros educativos públicos de San Fernando y Jerez que no están respetando las condiciones de neutralidad del Estado español, un Estado aconfesional según establece la Constitución. En este contexto, recuerdan que la escuela pública debe ser un espacio que garantice el respeto hacia todas las creencias religiosas, así como las posturas agnósticas y ateas, sin que se vulneren las sensibilidades de los estudiantes.
El sindicato advierte que las manifestaciones de culto religioso realizadas durante el horario lectivo deben limitarse a las clases de la materia correspondiente o, si esto no fuera posible, a espacios reservados para ello dentro del centro, como el departamento de Religión o una sala de exposiciones. Además, subraya que cualquier actividad de este tipo debe estar incluida previamente en la programación de la asignatura y contar con la aprobación del consejo escolar, especialmente si implica desplazamientos fuera del centro que interrumpan las clases de otros estudiantes no matriculados en la asignatura o que afecten al horario escolar.
Ustea Cádiz señala que, si no se cumplen estos requisitos, las actividades de carácter religioso deberían cancelarse. Asimismo, aclaran que el claustro de profesores no tiene la obligación de colaborar en la organización ni en la realización de estas actividades. El sindicato hace hincapié en que es fundamental que se respeten los principios de neutralidad y libertad religiosa en el ámbito educativo.
Sobreexposición de actividades religiosas
La organización asegura que se sigue "permitiendo la sobreexposición y organización de actividades religiosas en un entorno académico donde debe tener prioridad el laicismo que caracteriza a la escuela pública". Del mismo modo, Ustea denuncia que a esta situación se une "el cierre y el deterioro consciente de la Junta sobre centros públicos, cuyo descenso forzado en líneas obliga a la matriculación en la privada concertada a familias de otras creencias".
"Centros concertados ideológicamente marcados por la religión cristiana católica y apostólica, que pese a estar subvencionados con fondos públicos y autodeclararse en ocasiones como públicos, siguen ignorando y limitando la pluralidad de creencias que garantiza la constitución y demuestra la sociedad española", sentencia el sindicato.