La Policía Nacional ha llevado a cabo una operación dirigida por la Comisaría de Sanlúcar de Barrameda, a través de la Brigada de Policía Judicial, que ha culminado con la detención de una cuidadora acusada de sustraer dinero a personas mayores que recibían asistencia domiciliaria.
Los primeros incidentes ocurrieron a principios de enero de este año, cuando comenzaron a registrarse hurtos en varias viviendas. A raíz de las investigaciones, los agentes lograron identificar un patrón común en los robos: las víctimas eran personas mayores que dependían de asistencia a domicilio.
La autora de los hurtos, quien trabajaba para una empresa de asistencia domiciliaria, aprovechó su acceso a los domicilios de los ancianos y la confianza que estos depositaban en ella para robarles dinero y otros objetos de valor de forma sistemática. Las pesquisas permitieron determinar que la mujer sustrajo 2.950 euros en un domicilio y 600 euros en otro.
Todas las víctimas eran personas mayores, que, debido a su escasa familiaridad con los medios telemáticos, solían guardar dinero en efectivo en sus viviendas. Esta circunstancia facilitó el robo, ya que los objetos de valor eran fácilmente accesibles para la detenida.
La investigada fue finalmente detenida y puesta a disposición judicial. El juez decretó su libertad con cargos mientras se continúa con el proceso judicial.
El caso ha puesto de manifiesto los riesgos a los que se exponen las personas mayores en su relación con los cuidadores y otros trabajadores de asistencia domiciliaria. En este sentido, la Policía Nacional ha emitido una serie de recomendaciones dirigidas a las personas de este perfil y a sus familiares. Se les insta a extremar las precauciones en cuanto a la seguridad de sus objetos de valor y a ser cautelosos al permitir el acceso a sus domicilios, incluso cuando la persona en cuestión sea de confianza.
Este tipo de delitos pone en evidencia la vulnerabilidad de las personas mayores, que a menudo dependen de terceros para su cuidado y bienestar, lo que las hace más susceptibles a ser víctimas de abusos. Las autoridades recuerdan que, a pesar de las relaciones de confianza, siempre deben adoptarse medidas de seguridad adicionales.
La operación que llevó a cabo la Policía Nacional ha sido destacada como un ejemplo de la importancia de la coordinación entre las diferentes unidades policiales para resolver casos de este tipo. La Brigada de Policía Judicial, en colaboración con la Comisaría de Sanlúcar de Barrameda, logró identificar rápidamente el modus operandi de la delincuente, lo que permitió su detención en un corto período de tiempo.
Este caso resalta, además, la necesidad de fomentar la sensibilización sobre el cuidado de las personas mayores y la prevención de fraudes y abusos dentro del ámbito doméstico. La Policía Nacional continuará trabajando para garantizar la seguridad de los ciudadanos más vulnerables frente a este tipo de delitos.
Finalmente, se hace un llamado a la población para que, en caso de detectar cualquier situación sospechosa o abusiva, se pongan en contacto con las autoridades para que se tomen las medidas adecuadas y se protejan los derechos de las personas afectadas. La prevención y la vigilancia comunitaria juegan un papel crucial en la protección de los colectivos más vulnerables.