Agentes de la Policía Nacional han desarticulado un activo punto de venta de cocaína en una zona conflictiva de El Puerto, en el marco de la operación llamada Vapor. La intervención culminó con la detención de dos hombres, de 44 y 40 años, que operaban desde el interior de una vivienda social destinada a personas con escasos recursos económicos.
Tras una labor de investigación y vigilancia desarrollada durante varias semanas, los agentes confirmaron que el domicilio funcionaba como centro de distribución de estupefacientes, con un flujo constante de compradores. Según el relato la Policía, el inmueble era vigilado por turnos por los propios implicados y contaba además con la colaboración de algunos vecinos, encargados de alertar sobre la presencia policial en la zona.
La vivienda intervenida pertenece a la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de la Junta de Andalucía y ya había sido objeto de otra actuación policial apenas ocho meses antes. Uno de los detenidos figuraba como residente oficial en la misma.
Arrestados
El operativo fue autorizado por el Juzgado de Instrucción número 2 de El Puerto, en funciones de guardia, que permitió la entrada y registro del inmueble. En el interior se hallaron 32,7 gramos de cocaína en roca, 225 euros en billetes fraccionados, una balanza de precisión, anotaciones manuscritas y diversos útiles empleados para la venta y consumo de droga.
Durante la intervención también fue localizada una mujer que se encontraba consumiendo droga en una de las habitaciones, según informaron fuentes policiales. Su presencia en el momento del registro reforzó las evidencias sobre el uso del domicilio como punto habitual de distribución.
Ambos detenidos fueron arrestados como presuntos autores de un delito contra la salud pública. Posteriormente, fueron puestos a disposición del juzgado competente, que decretó el ingreso en prisión provisional para los dos.
La operación ha permitido, según fuentes policiales, neutralizar un foco de tráfico de estupefacientes que provocaba un notable malestar en el vecindario, debido al trasiego constante de compradores procedentes de distintos puntos de la provincia.
El domicilio se había convertido en un lugar de referencia para el consumo y adquisición de droga, lo que contribuía a generar una fuerte percepción de inseguridad en la zona. La actividad delictiva, además, afectaba a la convivencia y al uso residencial del entorno.
Desde la Comisaría de El Puerto de Santa María – Puerto Real se ha destacado la importancia de la colaboración ciudadana en este tipo de investigaciones, subrayando que las alertas vecinales han sido fundamentales para iniciar y desarrollar la operación.
La Policía Nacional mantiene un dispositivo activo en las zonas más vulnerables del municipio, centrado en la detección y desarticulación de puntos de venta de droga a pequeña escala, con especial atención a los barrios con viviendas sociales.