Una operación con una veintena de detenidos, registros de naves en varias localidades del entorno en el Guadalquivir, un presunto capo del hachís al que llevaban tiempo queriendo dar caza en Lebrija, conocido como El Tarta. Pero después de todo, ha quedado en libertad.
El mismo día en que la Guardia Civil ha dado todos los detalles sobre la operación, que va de Lebrija a Rota, Sanlúcar o El Palmar de Troya, El Tarta ya se encuentra libre.
Según ha podido saber lavozdelsur.es, el juzgado que conoce de su caso particularmente ha decidido dejar en libertad bajo fianza. Tras unos registros en la localidad de Rota, fue conducido a los juzgados pero el titular entendió que no era necesaria la prisión provisional, decisión habitual ante la existencia de una investigación de este calibre.
Mientras que los presuntos secuaces de la organización sí han entrado en prisión, es el que los guardias civiles consideran líder quien ha podido evitar el ingreso provisional en la cárcel.
El auto en el que se decreta la libertad del Tarta recoge una fianza que permite la salida del detenido por unos 30.000 euros.
En el próximo momento procesal oportuno, que podría ser el lunes, la intención de la Fiscalía es recurrir el archivo y que se revoque esta decisión.
Esta semana, además, ha trascendido que el Pantoja, mano derecha del 'Messi del hachís', ha escapado en un permiso previo al juicio.
Una operación de gran calado
En el marco de la operación "Ínsula", la Guardia Civil ha incautado 452 kilos de hachís y 22.406 litros de gasolina, además de recuperar dos vehículos todoterreno robados utilizados en el transporte de la droga. El operativo incluyó 20 registros domiciliarios en distintos municipios de Sevilla y Cádiz, con una especial concentración en Lebrija.
Durante las inspecciones, los agentes también confiscaron tres embarcaciones con motores de 300 caballos de potencia cada una, 54.840 euros en efectivo y un amplio conjunto de dispositivos electrónicos, como equipos de geolocalización, teléfonos satelitales y sistemas GPS náuticos.
La investigación, que comenzó en abril del pasado año, reveló que la organización no solo se encargaba de introducir grandes cantidades de droga en España a través del Guadalquivir, sino que también suministraba combustible a las narcolanchas que transportaban la mercancía desde Marruecos.
La estructura de la red criminal estaba perfectamente jerarquizada, con miembros encargados de la logística, la ocultación de los alijos y el almacenamiento provisional de la droga antes de su distribución.
Los registros se han llevado a cabo en varias localidades, entre ellas San Roque, Lebrija, El Palmar de Troya, Trebujena, Sanlúcar de Barrameda y Rota. La operación ha sido dirigida por el Equipo de Delincuencia Organizada Antidroga (EDOA) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de Algeciras, en colaboración con el Centro Regional de Análisis e Inteligencia contra el Narcotráfico (CRAIN) de la Zona de Andalucía.