Hijo de Aurelio Real, reconocido compositor de música para el Carnaval, y de María Luisa Guerrero, Luis Real Guerrero (Cádiz, 1980), no se considera escritor, aunque las ideas, las historias, siempre le rondan la cabeza mientras trabaja en su también oficio artístico: el diseño de arte sacro. Pero Real es mucho más, porque su labor literaria, sí, a pesar de negar ser escritor, abarca pregones cofrades, conferencias e incluso letras, himnos y coplas para las hermandades. Reconoce que su pasión es el arte, la historias y las tradiciones, donde destaca de manera especial la Navidad, porque "me trae recuerdos imborrables de cuando era niño, como a la mayoría de la gente".
Enamorado de todo lo que rodea a la fiesta que estos días vivimos, pone especial atención en los adornos, los Nacimientos, la gastronomía y los encuentros con los amigos. Ahora ha querido plasmar esta pasión por la Navidad en un cuento, Ángeles de Navidad, bajo el sello especialiado en literatura infantil y juvenil BABIDI-BÚ, radicada en Sevilla.
No soy escritor de oficio, pero sí me dedico a escribir en otros campos, sobre todo en el de la Semana Santa. Ahí sí que he escrito bastante. Me refería al oficio, a la profesionalidad.
Hombre, claro. Son cosas como dices muy diferentes. Yo soy una persona muy religiosa, aunque ahora decir esto parezca raro o la gente lo vea desfasado. En este cuento lo que quiero plasmar lo que es la Navidad en esencia, porque hoy todos los celebramos de una manera o de otra, pero lo que nos une en realidad es el nacimiento de Jesús en Belén, no es otra cosa.
Al menos es la intención. Es muy difícil que ese sentido religioso se entienda sin unas bases, porque los padres o los abuelos, los que rodean a los más pequeños, deben ser los encargados de explicar el significado. Hay muchos cuentos de Navidad, pero no todos cuentan los mismo.
"Los que rodean a los más pequeños deben ser los encargados de explicar el significado de la Navidad"
Mi cuento está ambientado en 1919. Y no deja de ser un recordatorio para los padres, y mucho más para los abuelos, que quizá quieran celebrar y volver a entender la Navidad a la manera tradicional, es decir: villancicos, belenes...
No, no. Para nada. Al revés. yo soy una persona muy optimista. No quiero dar esa sensación, porque yo nunca tiro la toalla en eso de 'evangelizar', de llevar las enseñazas que a uno le han dado y poder compartirlas con tu gente, con tu círculo. Creo que todo lo que sea propagar de una manera o de otra esas vivencias ayuda a que los más pequeños se impregnen de esas vivencias de este cuento.

Nace una noche de Reyes, y lo escribí en unas horas. A mí la Navidad es una fiesta que me inspira muchísimo. Lo escribí de un tirón y lo cerré en el ordenador. No volví a abrirlo hasta un año después. Y en la Navidad del año siguiente lo volví a leer y me emocionó tanto mi propia historia que pensé que tenía que compartirlo, que no debía quedarse en el cajón. Lo mandé a la editorial, les gustó, y me animaron a que lo publicara.
Me emocionó tanto mi propia historia que pensé que tenía que compartirla"
Yo no me dedico a esto de manera profesional, pero tengo muchas ideas en la cabeza, y algunas cosas incluso escritas. Pero hoy por hoy, a menos que seas Arturo Pérez-Reverte, por ponerte un ejemplo, escribir un cuento y publicarlo pues te cuesta casi más el dinero de lo que vas a sacar por él. A mí me encanta escribir, y si pudiera escribir muchas cosas sobre la Navidad dirigida a los más pequeños, pues mucho mejor. Para nada descarto escribir más historias. Lo que pasa es que depende un poco de la situación personal de cada uno.
Me parece que todos. Es un triángulo que no puede existir si falta alguno de esos elementos. Las tres cosas son tradiciones de mi tierra, que siempre me va a tirar, ya sea religiosa, festiva... Es verdad que yo no me dedico mucho al carnaval. Eso lo ha heredado más mi hermana. De hecho, es presidenta del jurado del carnaval infantil, pero no se puede estar en todas partes. Yo he tirado más para la fiesta de la Semana Santa y de lo religioso.

Claro. Es lo que decía antes. Eso depende un poco de la educación de cada familia: más importante la que le hayan dado a los jóvenes que la que le hayan dado a los niños. Si tú eres de tradición religiosa, siempre te tira a celebrarlo, pero la Navidad ha perdido un poco de esa esencia. Lo que está claro es que tenemos que seguir trabajando para que no se pierda esa tradición en los ámbitos de la sociedad.
Ahora mismo tengo escritas cosas de cofradías, pregones, letras de himnos... Pero también se ha hecho un Belén viviente en una de las parroquias de Cádiz con un texto que escribí precisamente para eso. También tengo escrita una obra de teatro sobre el milagro del maremoto de la virgen de La Palma. Siempre hay cosas escritas y otras por escribir.