Pasito a pasito
Padre de familia numerosa, podólogo y fisioterapeuta de profesión, Manuel Pereira Domínguez (Sevilla, 1983) es un reconocido docente y conferenciante. Profesor colaborador en diferentes universidades relacionadas con el mundo de la Biomecánica, el Deporte y la Pediatría. Presidente de ISBIPE (International Society of Biomechanics and Pediatrics), director general de Global Clínicas, y director de unidades hospitalarias especializadas en Biomecánica Infantil y Adulta.
Considerado uno de los mayores expertos en calzado saludable infantil del panorama internacional, con una base de datos de más de 250.000 análisis de pies en los últimos años, lidera un equipo de investigación que asesora a grandes empresas del sector. Su cuento Mis zapatos ( Editorial Babidi-Bú) acerca a padres e hijos al mundo del calzado respetuoso con nuestros pies y saludable con nuestro cuerpo, a la vez que pone de manifiesto valores importantes para el desarrollo y aprendizaje de los más pequeños.
Es una de las claves del libro. Hemos querido que sea muy inclusivo. Si os fijais, hay un niño en silla de ruedas, hay un niño con gafas; niños de raza asiática, negra. La idea es que todos nos veamos representados, y que los niños vean la importancia del trabajo colaborativo; que entiendan también que muchas veces lo que más queremos no es lo que necesitamos. Hay un par de páginas donde los niños se imaginan su zapato ideal: uno se lo imagina con ruedas, otro con muelles para saltar. Pero después se les hace ver que no es eso lo que necesitan. Entonces, una vez que se ponen a trabajar en equipo, se consigue hacer zapatos adecuados.

No, esa es una realidad que nos llega a consulta cuando empieza el cole. Los padres no saben qué calzado comprarle a los niños. Nosotros nos dedicamos a asesorarles. De ahí sale también un poco la idea del cuento.
"Normalmente, los padres no saben qué calzado comprarle a los niños"
Es muy buena pregunta. Hay mucha información al respecto, en redes sociales, incluso, donde hay consejos. Pero es verdad que todavía cuesta conseguir un criterio único. Por ejemplo, hay niños pequeñitos que empiezan la marcha, y se requiere de un calzado que sea respetuoso, flexible, amplio... Hay marcas, algunas muy conocidas, de hecho, que se afanan en hacer zapatos estrechos, de suela rígida. Entonces no hay un concepto muy claro. Y lo que no se puede es extrapolar el calzado de un adulto al de un niño. Que a nosotros los adultos nos vaya bien un mocasín con la suela rígida no quiere decir que al niño le sirva igual.
Que anden descalzos. En verano, claro. En invierno patucos, calcetines. Y cuando ya salen a la calle debe ser un calzado flexible, con la suela fina, que respete la forma de su pie.
Es un estudio en el que se investiga sobre la morfología del pie. Hemos cogido miles de medidas de pies de niños de diferentes nacionalidades, y se ha diseñado como un pie internacional, para ayudar a los fabricantes a poder diseñar hormas que, verdaderamente, se adapten a los pies de los niños. También estamos desarrollando un trabajo para una guía internacional del calzado infantil, en la que se van a recoger todos los artículos científicos de los últimos 50 años, que son los más actualizados, con la intención de que tanto el consumidor como el fabricante puedan saber las características importantes de un calzado saludable infantil.
Pues la conexión no es otra que el día a día nuestro. Muchas veces, en la consulta, son los niños los que más nos enseñan. Nuestra experiencia nunca es tan buena como la del propio niño. Hay críos que son más maduros y te lo verbalizan, y otros más pequeñitos que mediante imágenes te pueden mostrar lo que notan. Si un niño pequeño se quita el zapato es que no le gusta, ya te está dando una información.
"Nuestra experiencia nunca es tan buena como la del propio niño"
Son diferentes. Se nota mucho el sedentarismo y problemas asociados al estrés, pero depende de los países. En sitios como Japón ellos se levantan y se sientan cientos de veces y se nota en el desarrollo de los glúteos y las piernas porque hacen sentadillas, pero nosotros estamos todo el día sentados. Han llegado nuevas tecnologías que, en ese sentido, tampoco han ayudado demasiado. Se ha sustituido el tiempo lúdico de bajar con el balón de fútbol para jugar a conectarse con los amigos con la videoconsola.


Blanca, Pablo y sus amigos se enfrentan a un reto mayor que el de su primer día de colegio: estrenar zapatos nuevos y cómo resolver las molestias ocasionadas por ello. Juntos y con ayuda de sus familiares, consiguen no solo diseñar y fabricar nuevos calzados adaptados a sus necesidades reales, sino que deciden llevar su iniciativa a todos los rincones del mundo.