La presunta estafa por la criptomoneda Libra avanza como causa penal. Milei acumuló en el fin de semana más de cien, leyeron bien, cien querellas criminales por haber difundido con un tuit propio que incluía el link de acceso a la compra de la cripto que terminaría en una estafa global. Hoy se presentarán en el Congreso de la Nación varios pedidos de Juicio Político (impeachment) para quizá destituirlo. Se anunciaron varias querellas criminales contra él en Estados Unidos, al menos. Lo que ocurrió está en casi todos los medios. Apareció, de la nada, una criptomoneda llamada Libra. Pocos minutos después de que fuera visible en las redes esa moneda, y pocos minutos después de que cerrara la Bolsa de Nueva York, Milei fijó en su perfil un tuit recomendando comprarla. Varias horas después, y ya culminada la presunta estafa, Milei borró ese tuit y publicó uno pidiendo disculpas porque él no sabría cuáles eran los detalles de esa inversión, tuit en el que acusaba de ratas a la oposición kirchnerista. A partir de ese momento hubo un curioso silencio, apenas roto por un tuit de su ministro de economía en el que decía que Milei era el mejor presidente desde hace cien años.
Saltaron todas las alarmas. Parece que varios o muchos seguidores de Milei cayeron en las redes de la presunta estafa. Aparecieron videos de indignación y denuncia pública de toda la oposición, aunque con variantes. Hay quien desea retirarle a Milei cualquier responsabilidad en favor de alguno de sus asesores. Aunque se antoja difícil pensar que la responsabilidad de un presidente le pueda ser disculpada porque sus asesores hubieran obrado mal recomendándole hacer algo incorrecto: Milei se presenta a sí mismo como el especialista indiscutible de todo ese mundo raro y cripto. Además, ya en 2021 Milei llamó a invertir en una empresa que terminó en fraude y estafa piramidal: CoinX. Entonces era diputado.
El presidente tiene asesores para él mismo obrar mejor. La responsabilidad política es del presidente en todo momento. Primero porque es él quien toma las decisiones; segundo, porque es él quien elige a sus propios asesores. Tercero, y en este caso, porque él mismo se presenta como especialista en esta materia. Cuarto, porque ya en 2021 hizo algo semejante. Cualquier presidente, porque no olvidemos que Milei, y Trump, intentan establecer una ideología amoral para el dinero y estrictamente ultraderechista para la vida privada y la vida sexual, y que intentan establecerla en todo el mundo.
La incredulidad ante el tuit de Milei lleva a demasiadas personas a querer preguntarse por qué sucedió, dónde estuvo el error, quién lo habría cometido, etc. Esa incredulidad podría tener que ver por lo innecesario de la situación creada, que quizá habría que comprender desde la soberbia del poder acumulado como presidente y su convencimiento, desde esa soberbia, de que sería impune ante cualquier acto. En su mundo de hipérboles, como el de Trump, podrían creerse impunes, a la manera de Luis XIV: “El Estado soy yo”. Creo que para comprender lo que está ocurriendo es necesario tratar de comprender la psicología de los personajes como si se tratara de una obra de teatro, y con esa comprensión volver luego a la realidad y llenarse de espanto. Personajes que hablan de las fuerzas del cielo, además, algo que suena a oscuridad: la cripto moneda es Libra; Milei es en el zodiaco libra. ¿Trump como Nerón y Milei como Calígula?
Trump lanzó su criptomoneda cuando no era todavía presidente, aunque como presidente se lanzó a cambiar por la vía de los hechos, con el apoyo de Apple y Google, el nombre al Golfo de México, cosa que requiere un procedimiento algo más complejo que el solo deseo de uno de los tres países limítrofes. Pero el caso de Gaza solo se puede comprender saliendo de la realidad y penetrando al personaje con un análisis teatral de personajes. Solo desde la ficción, primero, se puede regresar a la realidad y quedarse asombrado del intento de destrucción de la realidad, de toda ética y de toda vida privada individual: la destrucción de toda libertad.
Milei representa exactamente lo mismo: mercados financieros absolutamente desregulados, desactivación de todas las normas de protección al consumidor en todos los niveles, pero la imposición violenta de sus normas morales ultraconservadoras en contra de las mujeres, de las diversidades y de la vida sexual que se salgan del patrón patriarcal que ellos representan.
El lobo de Wall Street es una película imperdible y necesaria para comprender la locura que Milei y Trump intentan asentar en las vidas de todos nosotros. Desde los elementos de nuestras vidas cotidianas no podremos comprender lo que está ocurriendo con el cultivo de la mentira impúdica que también en Europa se cultiva por parte de las derechas, las extremadas y las extremas. La monetización radical del ser humano es su objetivo. El culto al dinero lo justificaría todo. Hablar en nombre de una presunta patria sería suficiente para quedar impunes de cualquier delito. Vean que la inversión en Libra se confundía con un proyecto de financiación para empresas nacionales. Y el fundamento de toda esta ideología mileísta-trumpista se sustenta sobre dos columnas: el resentimiento y la codicia. Las elecciones del próximo domingo en Alemania podrían entronizar esa ideología en Europa.