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Niñas hipersexualizadas

En el caso de niños/as y adolescentes este fenómeno ha sido invisibilizado, normalizado e incluso legitimado a través de los medios de comunicación y las redes sociales debido al alcance a nivel social y cultural que tienen en la actualidad

17 de febrero de 2025 a las 09:08h
Una escultura de una niña en una fuente.
Una escultura de una niña en una fuente.

¿Qué quiere decir niñas hipersexualizadas?

Este concepto se refiere, a esas niñas pequeñas que visten de mayores. Shorts súper cortos, escotes pronunciados, tops… se convierte para muchas familias en una tendencia normalizada. ¿Qué deben saber estos padres? 

Muchas familias ignoran lo que esto supone en la identidad del menor. En muchos casos, se da lo que los especialistas llamamos “hipersexualización” en la infancia. La hipersexualización es la exaltación de los atributos sexuales de una persona por encima de otras cualidades. En el caso de niños/as y adolescentes este fenómeno ha sido invisibilizado, normalizado e incluso legitimado a través de los medios de comunicación y las redes sociales debido al alcance a nivel social y cultural que tienen en la actualidad. La ropa, el maquillaje, determinados bailes nos parecen graciosos a los adultos, sin embargo, la hipersexualización no deja de ser una forma de violencia con terribles consecuencias. Es una problemática social, cultural y psicológica relevante por los terribles efectos que produce en los niños/as, ya que afecta a cómo se construye la propia identidad, basada ésta sobre todo en una apariencia que agrade a los demás; la deshumanización, puesto que a los niños/as se les da valor como objetos sexuales más que como los niños que son; y la aceleración del proceso madurativo. A largo plazo, se ha visto que puede tener efectos terribles como trastornos alimenticios, ansiedad, depresión, formación de una personalidad vulnerable y manipulable.

¿Qué consecuencias tiene la hipersexualización? 

Cuando el adulto alienta conductas propias de adulto en su peque, está contribuyendo a que el menor represente modelos para los que todavía no tiene madurez ni física ni mental. En el caso de las niñas, la hipersexualización les hace entender que su éxito depende de sus cualidades físicas y hace que busquen la aceptación de los demás a través de su físico.

¿Las consecuencias? Mayores índices de ansiedad, depresión, sentimientos de odio hacia el propio cuerpo y mayor incidencia de trastornos de la alimentación.

En mi opinión, creo que es una manera de acortar la infancia de los niños/as, de convertirlos en adultos antes de tiempo sin pensar en si están preparados madurativamente para ello. Hablo de la “hipersexualización”. Niñas que adoptan poses sensuales al hacerse una foto, niños que reproducen letras machistas de reggaetón y normalizan sus mensajes, niñas pequeñas con tacones o niños con un peercing antes siquiera de empezar a crecerles la barba, etc.

Creo que debemos permitir que los niños sean niños. Como adultos, debemos dejar de preguntarles a los niños de infantil si tienen novia, debemos dejar de maquillar a las niñas de 10 años si no es para carnaval, debemos permitir a los niños disfrutar de la infancia, SU infancia, pues es su derecho y es una etapa maravillosa, pero breve e irrecuperable.

¿Cuál es la causa de la hipersexualización?

Sin duda,la moda y la publicidad tienen una enorme influencia en este fenómeno. A ello se une que la sociedad no es consciente del alcance de esta cultura de la hipersexualización, que cosifica y degrada el valor de los niños/as y jóvenes, volviéndolos vulnerables a la violencia, los abusos y la pornografía.

Cuando veo que los medios alaban el “estilo” de una niña, hablan de trucos y rituales de belleza para niñas, normalizan la hipersexualización de hijas de famosas, me saltan las alarmas. Esta exposición al contenido sexual implícito y explícito, a veces subliminal, acelera el desarrollo natural de los niños/as, empiezan a mostrar interés o a manifestar conductas sexuales que no pertenecen a su edad y para las que no están preparados ni física ni psicológicamente.

¿Vestir de una manera favorece un determinado comportamiento más sexualizado? 

Hablamos de adultización de la ropa infantil cuando los niños/as (no adolescentes) dejan de vestir como niños/as para vestir como adultos. Por ejemplo, serían las prendas citades más arriba: zapatos de niña con un poquito de tacón, bikinis infantiles con relleno, prendas de mujer adulta en el cuerpo de una niña… Y en ocasiones, los medios de comunicación, el acceso a internet, los dibujos animados, algunos juguetes, etc., empujan a ello.

¿Tiene consecuencias para el menor? La respuesta es sí. La adultización (y en casos extremos, la hipersexualización) acelera etapas del crecimiento del menor sin que éste esté preparado cognitiva y emocionalmente para ello. El desarrollo de su personalidad puede verse afectado en tanto no están preparados para comportarse como un adulto.

Como p(m)adres. ¿podemos encontrar otro tipo de ropa?

Si, hay opciones, aunque es más habitual en cadenas de ropa encontrar ropa infantil con tendencias de moda adulta. Hay que tener claro que no se trata de los estampados o tipos de tela, sino del diseño de la prenda. Las niñas de 2 o 3 años no necesitan bikinis de dos piezas porque son niñas y su pecho no está desarrollado. De igual manera, las niñas de 8 o 9 años no necesitan bikinis con relleno para simular tener más pecho ni zapatos con un poquito de tacón.

El hecho de querer que nuestros hijos encajen en el conjunto de la sociedad es normal, pero no se debe caer en el “encajar a toda costa”. Que una niña vista como una chica mayor porque sus amigas lo hacen también le da un mensaje a esa niña. La autoestima de los niños debe basarse en más cosas a parte del aspecto físico y la apariencia. Una buena autoestima también se forma fomentando un espíritu crítico y respetando los ritmos del menor.

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