Ir al contenido

La contundente respuesta de los capuchinos sobre el sacerdote que ha sido padre de dos niñas

El presbítero ha dejado su convento de Sanlúcar trasladándose a un domicilio particular. "Ha sido un palo" dicen algunos feligreses, que no tenían sospecha alguna de su otra condición de padre

Puerta principal de la iglesia de Capuchinos, donde daba misa el sacerdote que ha sido padre de dos niñas.
Puerta principal de la iglesia de Capuchinos, donde daba misa el sacerdote que ha sido padre de dos niñas.
03 de marzo de 2025 a las 21:55h

Fray Raúl, que era el guardián del convento de la orden capuchina en Sanlúcar, ha abandonado el convento y actualmente vive en un domicilio particular. “Fray Raúl ya no está aquí”, fue la respuesta que dio a lavozdelsur.es el religioso que contestó al teléfono cuando se le preguntó por el sacerdote.

Dan esta respuesta desde la orden tras conocerse que el sacerdote ha sido padre de dos niñas, dejando a dos hermandades de Jerez, la Defensión y la Mortaja, sin director espiritual.

[Estamos también en WhatsApp, en Telegram y en Bluesky. Síguenos]

Las bebés nacieron a finales del pasado mes de enero, pero no fue hasta unos días después cuando fray Raúl solicitó su salida de la orden.

Desde los capuchinos, en conversación con este periódico, insisten en que el sacerdote “ha abandonado la orden”. Entre tanto, los feligreses habituales a los oficios religiosos que llevaba a cabo en el convento jerezano no salen de su asombro cuando han conocido la noticia.

Esto ha sido un palo”, se lamentaba una persona de las habituales en Capuchinos, quien asegura que ni por asomo se sospechaba de la situación del sacerdote, al que elogiaba por cómo ejercía su ministerio.

Las hermandades de la Defensión y de la Mortaja, de la que era su director espiritual, mantienen un absoluto mutismo sobre el asunto. Se limitan a decir que están a la espera de la respuesta que les den desde la Orden y el Obispado. Entre tanto, “prudente silencio”.

Hace unos ocho años trascendió la noticia de que los capuchinos reordenaban los conventos con especial afectación al de Jerez, corriéndose el rumor de que cerraba sus puertas, del mismo modo que hicieron antes los franciscanos y meses atrás los cartujos, que se marcharon del monasterio.

Un hecho que remarcó esa sospecha de cierre fue la marcha de fray Antonio Ruiz de Castroviejo, su último superior, y del padre Alfonso, los últimos que quedaban en el cenobio. Actualmente, la iglesia y convento está gestionado y administrado desde la comunidad con sede en Sanlúcar, permaneciendo en el de Jerez un solo fraile.

En la nueva situación en la que quedó, una decisión vinculada a la falta de vocaciones, permaneció abierta al culto y se mantuvo la misa diaria, para lo que se desplazaba desde la ciudad sanluqueña fray Raúl, que también aceptó asumir la dirección espiritual de las dos cofradías, como es costumbre en ambas de tener en ese cargo a un sacerdote capuchino.

El sacerdote, guardián de los capuchinos en Sanlúcar y Jerez, colgó los hábitos unos días después de ser padre, aunque como comentan fuentes informadas a lavozdelsur.es, tenía incluso previsto dar los cultos de la hermandad de la Lanzada.

Sobre el autor

KIKO ABUIN 1

K. A.

Ver biografía

Lo más leído