Las Zambombas alcanzan cada día una sensación de nuevo récord. El evento en Jerez es ya de lo más esperado del año, un boom de la Navidad que genera mucho debate, pero que es lo que es: un éxito de público.
Y estos son, quizás, los días más grandes, porque el puente reúne a muchísima gente llegada de fuera de la ciudad. Hay tanto turistas de más allá de la provincia, que hacen noche en Jerez y el entorno, como vecinos de pueblos cercanos que viven ya estas Zambombas tan suyas como de cualquier jerezano.
El Gallo Azul, emblemático edificio donde convergen la calle Larga, la calle Santa María y la calle Lancería, entre el Arenal, Esteve y Casinos, es el corazón del centro. Y ahora, epicentro también de la Zambomba, desde que el restaurante reabriera.
Ahora, uno de los momentos clave de cada tarde es la Zambomba del Gallo Azul, que sale al balcón hacia la calle, con una imagen de máxima afluencia a sus pies.
Para ello, y garantizando la seguridad, el Ayuntamiento ha tomado una serie de medidas, como que no pueda accederse a Lancería desde Esteve y Santa María. Es decir, que solo por calle Larga o desde el Arenal se puede acceder a esta zona, en vista del enorme éxito.