Es cierto que tan sólo llevo tres años dedicando gran parte de mi tiempo libre al mundo paranormal. He podido publicar dos ensayos, he colaborado en diversos medios de comunicación, he realizado múltiples trabajos de campo y he planificado once paseos misteriosos para una empresa especializada; entre otras cosas.
Sé de sobra que me encuentro en un tema muy delicado, y que levanta asperezas allá por donde pasa. Es un contenido de nicho, y esto provoca desinterés en sectores muy amplios. No obstante, lo que sí me sorprende es la oleada de críticas, y mofas que puede suscitar que emplees tiempo de tu vida en esto.
En mi caso, pese a ser andaluz no me atrae el flamenco. No por ello voy a ser intransigente ante una actividad que conlleva un esfuerzo detrás para que los instrumentos, la puesta en escena y la voz encandilen al espectador. ¿Vais entendiendo por dónde voy?
Respeto la libertad de elección, de opinión y todo aquello que nos haga mejor sociedad. Sin embargo, también pido respeto para el trabajo que una persona le dedica a su pasatiempo; donde a veces genera beneficios para sobrevivir en nuestro presente.
Publicar un ensayo, planificar un paseo, realizar una intervención... Son ejemplos de los frutos de un proceso previo donde un buen investigador paranormal; o divulgador de leyendas; tiene que prepararse a conciencia.
Hay que buscar las leyendas, conocerlas de primera mano, empaparse con la historia del lugar para darle una hipotética explicación a lo que está ocurriendo, o ocurrió. Muchas veces conlleva gastos al tener que desplazarte al enclave para verlo en directo y, si es posible, intentar captar alguna prueba que le de más veracidad al asunto.
Si ya hablamos de llevar un programa, o hacer actividades de cara al público, añade las correcciones que haya que hacerle al proyecto, preparar la información de una manera atractiva y ser capaz de resolver todas las dudas que les puedan surgir a tus oyentes. Además, tienes que ser dinámico durante todo el tiempo para que la gente se vaya con una sonrisa a su casa.
Un buen profesional del misterio no va a vender humo, te va a contar parte de la cultura popular afirmando, o negando, la existencia de cierto suceso oculto. Un inciso, hay muchos embaucadores en este campo, como también los hay en las grandes cadenas televisivas. La profesión que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Es por todo lo expresado aquí que me surge la duda, ¿la gente critica desde la ignorancia? Sí. Como ya he dicho, puedo llegar a comprender que entre tus gustos no se encuentren los fantasmas. Lo que no entiendo es esa animadversión contra todo lo que huela a paranormal. ¿Te pegaban de pequeño con un libro de la familia Warren?
Me parece muy burdo reducir todo esfuerzo de un investigador a un mero chiste. Tal vez, el mundo sobrenatural está equivocándose al poner la lupa sobre historias terroríficas y no en una sociedad cada vez menos humana.