Exorcismos, esos rituales religiosos que funcionan mejor en una película palomitera que en la vida real. ¿Podríamos decir que los exorcismos son un mito? Por lo general sí... Y si cortara ahora mismo, me quedaría un buen artículo.
No quiero caer en la generalización, y que luego me vengan críticos a decir que por no ser exacto estoy mintiendo en cierta medida, así que retomo el hilo. Tranquilizaos, porque vamos a profundizar muy bien en esta materia tan “oscura” y que ha provocado pesadillas a más de uno.
Desde la Edad Media han existido múltiples casos de exorcismos. Es más, en Jerez de la Frontera un tal Fray Miguel de Porras tuvo que practicar nueve exorcismos de golpe porque lo querían trasladar a otra ciudad y las personas entraron en pánico. Resultado, medio pueblo atemorizado y un buen grupo de personas teniendo un tremendo viaje por el Maligno.
¿Y esto quiere decir que esos nueve exorcismos, entre muchos otros que se practicaron en esos tiempos eran verdaderos? ¿De verdad creemos que Satanás, viendo la que se estaba liando en Jeréz aprovechó para poseer nueve cuerpos? Respondiendo como Aventura: “No es posesión, lo que tú sientes se llama obsesión.”
La película El exorcismo de Emily Rose está basada realmente en el caso de la joven alemana Anneliese Michel. De familia ultracatólica, comenzó a tener extrañas visiones y a escuchar voces que ella creía que eran de Satán. Entonces, Anneliese estaba más a favor de que se le practicara un exorcismo, que el internarse en un centro de salud mental. Súmale las deficiencias de la salud pública en los sesenta y el apoyo de unos padres; que encontraron dos religiosos voluntarios con ganas de sacar el crucifijo; que Anneliese acabó en casa y atada escuchando salmos sin parar. Tras un gran periodo de práctica religiosa, Anneliese falleció desnutrida, deshidratada y llena de heridas por el cuerpo.
A finales del siglo XIX, o inicios del XX, en el seno de una familia gaditana de gran poder económico nos encontramos con la historia de su pequeña hija de unos cinco años. Esta sufre de epilepsia, pero los avances científicos eran muy pobres. Entonces, se pensó que la niña cada vez que temblaba estaba siendo poseída por el Diablo. Así que llamaron a un exorcista y la cosa acabó con el fallecimiento de la pequeña tras mucho sufrir. ¿Para qué llamar a un médico si los exorcismos en esos tiempos estaban de oferta?
Otro caso interesante es el que tuvieron los Warren, aunque fuera de paso, en el famoso Caso Enfield. En la década de los 70 tuvieron a toda Inglaterra enganchada con lo que se estaba formando. Pero igualmente, existen muchos testimonios de que la joven Janet Hodgson fingió muchas de las pruebas que se captaron. Ante la duda... La más peluda.
Luego nos encontramos con el psiquiatra Richard Gallagher que ha tratado a casi 25.000 pacientes que podrían ser catalogados como poseídos. Sin embargo, apenas cien casos se clasificaron como tal.
El bajo porcentaje puede deberse a los avances en la ciencia de la salud mental. Muchos casos de antaño podrían haberse tratado con una atención médica de calidad y la estadística de exorcismos caería en picado. Pero pese a todo, ¿los casos descenderían a cero?
Richard cuenta un caso real donde una mujer de mediana edad se dedicaba a los demás, a rezar y a labores sociales. No obstante, fue atacada por un demonio que estaba asqueado de la gran bondad de la feligresa. Así que, ser el mejor cristiano no te va a librar del maligno, mejor ser un cristiano no practicante, ¿no?
Pese a que existan casos, hay que decir que Richard Gallagher consiguió ver cuatro casos por año. Los motivos de que se dieran esos casos eran muy dispares; ya que como he escrito antes, el amar mucho a Dios no te libra, y el ser seguidora de Satán tampoco.
Respecto al último motivo, el psiquiatra reconoce que ese caso fue muy curioso, ya que el demonio le bloqueó la audición y tuvieron que comunicarse con ella con papel y boli.
¿Qué origina una posesión?
¿Qué origina una posesión?, o ¿qué hace que un diablo te acose? Las razones no están muy claras. Sin embargo, se cree que es por el odio que los espectros del bajo astral sienten a las personas, ya que nosotros podemos amar y volvernos a Dios y ellos no. Pese a todo, esto es una lotería y nunca se podrá prever una posesión antes de que ocurra.
Sin embargo, el mismo Richard Gallagher ya dijo que el avance de la ciencia iban reduciendo los casos... ¿Podrá ser que un día los casos lleguen a cero?